lunes, 3 de octubre de 2011

Jauretchismo explícito en La Nación

Arturo Jauretche desconfiaba de los dogmatismos ideológicos en tanto recetas para el progreso de una Nación que deban ser seguidas al pié de la letra. Explicaba que lo que había sido concebido en un lugar y en un tiempo determinados no podía ser válido en todas las latitudes y épocas; que los países que progresan lo hacen afirmándose sobre sus propias características y circunstancias, y sólo a partir de ahí se avanza, articulando ideas y proyectos a la realidad, y no la realidad a las ideas.
Los argentinos, pensaba, no debemos importar recetas sino inventar la nuestra propia de acuerdo a los recursos con que contamos. Y cambiarla siempre que las variables de la realidad así lo exijan, sin ataduras dogmáticas.

¿A qué viene esto? A esta carta de lectores, jauretcheana hasta el tuétano, publicada el sábado en La Nación, un foro en donde Don Arturo jamás se imaginó que sus ideas serían reivindicadas.

Traje a medida

Se­ñor Di­rec­tor:

"El hombre necesita conceptos, pero pueden ser una trampa, por las limitaciones que imponen.

"No se trata, por lo tanto, de ser liberales, comunistas, ni estatistas, sino de lo que corresponda que debamos ser. Para ello, teniendo en cuenta los valores, los conceptos y las circunstancias, debemos creativamente encontrar la solución que mejor satisfaga nuestras necesidades. Nunca será definitiva, deberá evolucionar en función de nuestros conocimientos y de las nuevas realidades que debamos enfrentar.

"Cada país, según la situación que esté pasando, necesitará determinar cuál es el nivel de estatismo o liberalismo que necesita. Un traje hecho a medida siempre lucirá mejor que uno de confección."

José María Romero Maletti


Por la profesión de esta zoncera el ideólogo, extranjero o nativo, se siente civilizador frente a la barbarie. Lo propio del país, su realidad, está excluida de su visión. Viene a civilizar con su doctrina.... No parte del hecho y las circuns­tancias locales que excluye por bárbaras, y excluyéndolos, ex­cluye la realidad... Que el sombrero ande o no, es cosa de la cabeza, no del sombrero, y como la realidad es para él la barbarie, la desestima. De ninguna manera intenta adecuar la ideología a ésta; es ésta la que tie­ne que adecuarse, negándose a sí misma, porque es barbarie.
Arturo Jauretche

viernes, 12 de agosto de 2011

Generación perdida

Habíamos decidido tomarnos unas pequeñas vacaciones bloggeriles, pero hay cosas que uno no puede ni debe callar. Lo que nos hace volver al ruedo es el escándalo de la escasez de juguetes importados. Escazes generada por la maldad del polémico secretario de comercio Guillermo Moreno, que odia a los niños, como todos sabemos.
Gracias a su política ideologizada los líderes del mañana -futuro de la patria- ven hecha añicos su infancia y cargarán de por vida con las secuelas de este trauma. ¿Qué otra cosa se espera cuando llegamos al día del niño y no podemos regalarle una Barbie o un Hot Wheels? ¿Este es el país con que soñaron nuestros abuelos?

Claro, algunos podran centrarse en la parte de la nota que dice que: Fue durante el furor importador de los noventa que la industria del juguete se hizo añicos. De las 250 fábricas que entonces forman parte de la Cámara Argentina de la Industria del Juguete, en el 2000, sólo habían quedado en pie menos de sesenta. Pero desde 2007, cuando comenzaron las restricciones a las importaciones, los fabricantes reaparecieron y hoy la Cámara tiene más de cien miembros.

OK, casi se duplicaron las fábricas nacionales de juguetes, dirán algunos. Pero... ¿y las Barbies, eh? ¿De qué valen cientos de puestos de trabajo argentinos si no podemos regalarle a nuestro hijo un Hot Wheels made in Taiwan?

miércoles, 22 de junio de 2011

Los privados


Interesante este artrículo en La Nación. Un hombre robó un dólar para poder ir preso y que en la cárcel le den la atención médica gratuita que el sistema privado de salud estadounidense le niega.
"El mayor deseo de James Verone era estar preso. A sus 59 años, este hombre de Carolina del Norte, Estados Unidos, no tenía dinero ni trabajo pero sí una protuberancia en el pecho, artritis generalizada, síndrome del túnel carpiano y un problema en el pie izquierdo."

"Se trata de una historia dramática, que ejemplifica muy bien la desesperación que puede llegar a invadir a aquellos estadounidenses que se enferman -o sufren un accidente- sin tener un seguro médico privado."

"Un estudio de la Universidad de Columbia publicado en octubre de 2010 ya señalaba que Estados Unidos, comparado con otros doce países, se encuentra rezagado en sus intentos por aumentar la expectativa de vida de sus ciudadanos."

"Al tener que escoger entre vivir adolorido o estar preso, Verone aseguró estar "contento" con su decisión que -según él- estuvo meditando durante mucho tiempo. "Ya no podía soportar el dolor, así que no me arrepiento. Si no se tiene salud, no se tiene nada", recalcó."
¿Qué puede tener de bueno un sistema que empuja a los hombres a sacrificar su libertad a cambio de su salud?

Esta nota es un buen ejercicio para los obsesionados comparadores de Argentina con los "países serios" o con "el mundo". Que nuestro sistema de salud deja mucho que desear estamos todos de acuerdo, pero atenti que los vendedores de espejitos de colores no descansan. Algunos de estos fenicios de la salud, incluso, comparan impunemente a las personas con autos chocados, o afirman que el sistema de salud cubre demasiado.

martes, 21 de junio de 2011

Cojones


Eso es valentía, eh! Recortarle derechos al que está en la lona, aprovecharse de la indefensión de quienes estan en una situación desesperada. Con los cojones bien puestos... que joder.

Otra propuesta que hacemos llegar a los simpáticos del FMI podría ser salir a patear en las costillas y robarle la billetera a quien acaba de sufrir un accidente de tránsito y está agonizando en el pavimento ¿Porqué no?

Dele don Zapatero, no sea tan cagón como para hacerle pagar la cuenta a los responsables, a los bancos, al FMI, a los especuladores, a los que tienen resto. Tenga la valentía de hacer que la crisis la paguen los que no hicieron nada por causarla, los que no se pueden defender.

martes, 7 de junio de 2011

Libertad vs Impunidad de expresión

En la muy oportuna nota de Clarín de hoy, con respecto al día del periodista, resalta una frase de la Senadora Norma Morandini.
Ayer Morandini dijo que “hay libertad de expresión, pero decir lo que se piensa se convirtió más en un acto de coraje, que de honestidad personal, porque ¿a quién le gusta verse ridiculizado en el sistema público?, que se convirtió en el sistema del Gobierno para descalificar a los que piensan de manera diferente”
¿Y desde cuando, estimada Norma, no es necesario el coraje para decir lo que se piensa? Usted confunde libertad de expresión con impunidad de expresión, que son dos cosas muy distintas. Lo valorable de estos días es que se de a poco está acabando lo segundo. La impunidad de decir cualquier cosa con la certeza de que nadie lo va a refutar a uno, algo que nada tiene que ver con la libertad.

Todo gran poder viene con una gran responsabilidad, decía el tío de Spiderman, que la tenía clara. Y la libertad de expresión es una forma de poder. El poder de decir lo que se piensa sin que nadie pueda censurarlo a uno. Pero ojo, que como todo derecho no es gratuito. Ud. y cualquiera tiene derecho a decir lo que se le venga en gana, pero el precio por ese derecho es la aceptación de que todos los demás pueden hacer lo mismo con sus opiniones. Es la más elemental forma de reciprocidad. Si ud dice algo, pues hágase cargo de lo dicho y reconozca para los demás la libertad que reclama para sí. Al ejerecer su libertad de expresarse tiene que acompañar ese derecho con la responsabilidad de velar porque todos puedan ejercerlo, igual que ud.

Una cosa es pedir, como Sabina, que ser valiente no salga tan caro. Y está bien. Pero lo que no se puede pedir es que la valentía salga gratis. Porque si así fuera, de valentía ya no tendría nada.

miércoles, 1 de junio de 2011

jueves, 26 de mayo de 2011

Ni Sarlo ni Forster, el ganador fue.... 678

Las notas más leídas de La Nación. 4 de 5 son sobre 678. Parece que se veía nomás el programa.

martes, 17 de mayo de 2011

Con expertos así, quien necesita enemigos?

Muy interesados por el siguiente título en el diario El País entramos a leer la nota.

Caramba, dije. Prestemos atención lo que dije los expertos, que por algo son expertos, no? Veamos.
El ex secretario general de la Comisión Económica para América Latina (CEPAL), José Luis Machinea, dio ayer en Madrid una versión bastante más matizada de lo que es habitual sobre el espectacular crecimiento de los países de Sudamérica. Durante la presentación de su estudio La crisis económica en América Latina, Machinea aseguró que existen tareas pendientes que pueden convertir el crecimiento actual de la región en algo pasajero. "Latinoamérica no ha aprovechado para hacer una inversión productiva que asegure el desarrollo", dijo, y advirtió de que los precios altos de las materias primas "durarán entre 10 y 15 años".
Ajá. El cristiano que fué ministro de la gestión económica más desastrosa de que se tenga memoria critica la estrategia de quienes están tratando de recomponer los restos de lo que él contribuyó a destruir antes de rajarse. Sí, ese mismo.
El tipo que implementó un "programa de ajuste y reestructuración del Estado" que le impusieron los genios del FMI.
El macanudo que llevó a cabo la proeza de endeudar al país de un día para otro por U$S 40 mil millones para usarlos en NADA.
¡Flor de experto! Si habría premio nóbel al experto deberían dárselo a esta luminaria.

Seguimos leyendo la nota:
El exministro de Economía argentino, que actualmente dirige la cátedra Raúl Prebisch en la Universidad de Alcalá de Henares patrocinada por la Fundación Carolina, ve también un peligro en las "nostalgias" a la hora de aportar recetas para aprovechar el crecimiento actual de la región.
¿Y quien es la Fundación Carolina que "patrocina" a este experto que tiene la desinteresada amabilidad de señalar los errores de sus sucesores?
Aaaahhhh! Hubieramos empezado por ahí macho. Me decías que un punto de Clarín y de sus amigotes de AEA dice que los gobiernos latinoamericanos no entienden un pomo. No como él al menos, que por algo es un experto.

InKorregibles ¿Vuelve La gran Vargas Llosa?


Leemos este tweet acerca de la posibilidad de solicitar la impugnación de la candidatura de Macri en base a la Constitución de la Ciudad que en su artículo 57 impide que una persona procesada ocupe alguna función pública. De llevarse a cabo lo que cuenta el amigo @mahensius será que no aprendimos nada.

Otra vez el kirchnerismo autoboicoteándose. Otra vez dándole al rival la oportunidad de mostrarse en el papel de víctima, y lo que es más importante, la chance de desviar el foco de la atención en la "persecución" y no en los temas en que pierden por goleada, como la gestión y los proyectos. Otra vez mano a mano con el arquero y en vez de patear al arco nos tiramos al más leve empujón y pedimos penal.

A ver repitan conmigo:
NO DARÉ A MI RIVAL LA OPORTUNIDAD DE VICTIMIZARSE.
En épocas electorales los argumentos leguleyos son contraproducentes. Si el kirchnerismo intenta impugnar la candidatura de Macri, por más que técnicamente tenga asidero, lo que se entenderá - y se potenciará gracias a los medios de comunicación- es que el kirchnerismo le tiene miedo.
La única victoria es sacar a Macri por el voto popular. Sacarlo con el manual y regalarle el cartel de proscripto sería una derrota política.

lunes, 16 de mayo de 2011

¡Acá mando yo mierda carajo!

¿Viste cuando eras chiquito, hacías quilombo y venían los mayores te retaban una vez y no dabas bola, dos veces y no acusabas recibo, y a la tercera te pegaban un grito que se escuchaba en todo el barrio y entendías de sopetón cómo venía la mano? Bueno, así.

Eso mismo hizo Cristina el jueves en lo que probablemente quede en los libros como El discurso de José C. Paz. Nos recordó que los liderazgos sólo tienen validez en tanto y en cuanto los liderados lo acepten y acaten, aunque no estén de acuerdo. Que lo circunstancial debe estar -siempre- subordinado a lo primordial. Que un colectivo en el que cada uno juega según sus propios intereses es un cabaret sin futuro. Y que a veces por golosos, nos podemos quedar sin el pan y sin la torta.

Ella no nos necesita. Nosotros sí a ella. Y que si la queremos al frente, tiene que ser según sus reglas. Y al que no le guste, que se busque otro. Clarito.